La tensión política alcanzó un nivel sin precedentes en Chile durante el traspaso de mando de marzo de 2026. Un conflicto alrededor de un proyecto de cable submarino ha dividido a la ciudadanía entre José Antonio Kast, presidente electo y el mandatario saliente, Gabriel Boric, presidente. Según el sondeo realizado por Cadem, una mayoría significativa prefiere la versión del nuevo gobierno, aunque el descrédito general pesa sobre ambas instituciones.
La brecha de credibilidad entre mandatarios
El asunto central no fue solo técnico, sino profundamente político. Cuando los diálogos de transición se rompieron, la pregunta clave fue quién tenía la verdad. El dato más revelador indica que un 42% de los chilenos confía plenamente en las explicaciones dadas por Kast para finalizar las reuniones. Por su parte, el 33% apuesta por la narrativa de Boric. Lo inquietante, sin embargo, es que un 20% restante —una cada cinco personas— no le creyó ni a uno ni a otro. Esto sugiere un agotamiento de las liderazgos políticos tradicionales que rara vez se observa tan marcado al inicio de un periodo.
La polarización ideológica explica gran parte de este abismo. Si miramos los datos demográficos, el 80% de los encuestados con preferencia derechista respalda a Kast. En cambio, el 83% de quienes se identifican con la izquierda mantienen la fidelidad hacia Boric. Es decir, cada lado tiene su propia realidad basada en su alineación partidaria previa. El 85% de la población siquiera supo de la existencia del quiebre entre ambos líderes, lo que indica que esta no fue una pelea de pasillo, sino un evento mediático masivo.
Responsabilidad y transparencia en duda
¿Quién carga con la culpa del impasse? Aquí la sociedad se muestra algo más cautelosa. Un 39% responsabiliza a Boric por la situación, mientras que un 32% apunta el dedo hacia Kast. Curiosamente, el 25% considera que ambos son igualmente responsables. Esta equiparación de la culpa refleja una desconfianza sistémica. Además, el 61% de los ciudadanos expresó dudas sobre la transparencia del gobierno durante la entrega de información oficial. La gestión pública se ve afectada cuando el proceso administrativo pierde legitimidad ante los ojos de los vecinos.
Respecto a la decisión concreta de Kast de terminar el traspaso, el 57% la rechazó públicamente, incluso si simpatizan con él. Hay una distancia entre lo personal y lo institucional. A esto se suma la postura sobre el cable submarino con China: el 56% consideró exagerada la revocación de visas a funcionarios por parte de Estados Unidos, aunque el debate interno sobre el proyecto mostró que casi la mitad de la gente quería avanzar con él.
Desgaste de aprobación y expectativas económicas
Para el presidente saliente, la curva es negativa. En la medición del 5 de marzo de 2026, la aprobación de Boric estaba en un 36%, con un 58% de desaprobación. Comparado con finales de febrero, donde apenas llegaba al 35%, el descenso fue leve pero constante. La gestión se evalúa mal cuando hay controversia en los últimos días del mandato.
Por otro lado, las expectativas hacia el nuevo gobierno mostraron volatilidad. El 1 de marzo, el 57% creía que Chile 'le iría bien' con Kast. Para el 5 de marzo, esa cifra cayó al 52%. Apenas 11 días después de asumir el cargo, el 11 de marzo, la aprobación inicial de Kast de 57% se erosionó hasta los 47 puntos, mientras la desaprobación subió a un preocupante 49%. Es una caída vertiginosa en tiempo récord. La base de apoyo tampoco es uniforme: entre mayores de 55 años, la imagen positiva es del 69%, pero en jóvenes apenas llega al 40%.
El futuro económico según la ciudadanía
Más allá de la pelea política, los ciudadanos tienen claros qué esperan económicamente. La encuesta de principios de marzo identificó tres pilares prioritarios. El 40% pone su foco en el recorte del gasto fiscal anunciado por Kast, estimado en USD 6 mil millones. El segundo punto, con un 28% de respaldo, es destrabar inversiones bloqueadas por valor de USD 12 mil millones. Finalmente, un 22% prioriza la rebaja del impuesto corporativo al 23%. A pesar de la incertidumbre política, el 65% de los consultados mantuvo un tono optimista respecto al futuro del país, algo notable considerando la turbulencia institucional registrada.
Preguntas Frecuentes sobre la encuesta Cadem
¿Qué impacto tuvo el escándalo del cable submarino?
El conflicto polarizó la opinión pública, dividiendo a los ciudadanos principalmente por líneas ideológicas. Mientras el 42% creyó a Kast, el 33% optó por la versión de Boric, dejando un 20% sin confianza en ninguna autoridad involucrada en la transición.
¿Cómo evolucionó la aprobación de José Antonio Kast?
Su aprobación inicial de 57% descendió rápidamente a 47 puntos apenas once días después de asumir la presidencia el 11 de marzo de 2026. Simultáneamente, la desaprobación aumentó siete puntos porcentuales hasta llegar al 49%.
¿Cuáles son las prioridades económicas de los chilenos?
Según el sondeo, el 40% prioriza el recorte fiscal de USD 6 mil millones. Otro 28% busca destrabar inversiones por USD 12 mil millones, y el 22% apoya la reducción del impuesto corporativo al 23% como medida principal.
¿Existe diferencia generacional en el apoyo político?
Sí, hay una brecha marcada. La imagen positiva de Kast alcanza el 69% en mayores de 55 años, pero cae drásticamente al 40% en jóvenes. Esto sugiere que el apoyo base se concentra en la población adulta mayor.